El Lecho de Procusto
Procusto: Si sobresales, te cortaré los pies. Si demuestras ser mejor que yo, te cortaré la cabeza.
En la mitología griega, Procusto (del griego antiguo : Procrustes, o’ también significa “estirador”, se le consideraba hijo de Poseidón, y en algunas versiones era un gigante.
El síndrome de Procusto hace referencia a esas personas que menosprecian a aquellos que las superan en talento y habilidades. Aún más, no dudan en discriminarlas e incluso en acosarlas.
Aunque el mito de Procusto no es muy conocido, cuenta la mitología griega que este personaje era un posadero que daba alojamiento a los viajeros. Sin embargo, bajo aquellos techos amables que invitaban al descanso y la comodidad, se escondía un macabro secreto.
Procusto tenía una cama donde invitaba a los viajeros a tumbarse . Por la noche, cuando estos dormían aprovechaba para amordazarlos y atarlos. Si la víctima era más alta y sus pies, manos o cabeza salían de la cama, procedía a cortarlos. Si la persona era más baja, les rompía los huesos para ajustar las medidas.
Este oscuro personaje llevó a cabo sus macabras acciones durante años hasta que a su posada llegó un hombre muy especial: Teseo. Como ya sabemos, este héroe adquirió fama por haberse enfrentado al Minotauro de la Isla de Creta y por convertirse más tarde, en el rey de Atenas.
Se cuenta, que cuando Teseo descubrió lo que aquel sádico ser llevaba a cabo por las noches, decidió aplicarle a Procusto el mismo castigo que este aplicaba a todas sus víctimas.
Teseo, retando en un juego a Procusto a comprobar si su propio cuerpo encajaba con el tamaño de la cama. Cuando el posadero se hubo tumbado, Teseo lo amordazó y ató a la cama y, allí, lo torturó para «ajustarlo» como él hacía a los viajeros, cortándole a hachazos los pies y la cabeza.
«Desde entonces, trascendió una advertencia a modo de refrán que dice lo siguiente: cuidado, hay personas que cuando perciban que tus opiniones no se ajustan a las suyas o’ cuando vean que eres más brillantes que ellos, no dudarán en acostarte en la cama de Procusto»
En general se denomina procústeo a aquello opuesto a lo Ergonómico, es decir, que parte de la idea de que es el hombre quien debe adaptarse a los objetos y no al revés.
A veces, quienes se sienten inferiores intentan dañar a los más hábiles humillándolos y acosandolos.






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