La Gata y Afrodita
Se había enamorado una gata de un hermoso joven, y rogó a Afrodita que la hiciera mujer. La diosa, compadecida de su deseo, la transformó en una bella doncella, y entonces el joven, enamorado de ella, la invitó a su casa.
Estando ambos descansando en la alcoba nupcial, quiso saber Afrodita si al cambiar de ser a la gata, había mudado también de carácter, por lo que soltó un ratón en el centro de la alcoba.
Estando ambos descansando en la alcoba nupcial, quiso saber Afrodita si al cambiar de ser a la gata, había mudado también de carácter, por lo que soltó un ratón en el centro de la alcoba.
Olvidándose la gata de su condición presente, se levantó del lecho y persiguió al ratón para comérselo. Entonces la diosa, indignada, la volvió a su original estado.
Moraleja: El cambio de estado y apariencia de una persona, no la hace cambiar de sus instintos naturales.
Moraleja: El cambio de estado y apariencia de una persona, no la hace cambiar de sus instintos naturales.
Notas personales:
Somos lo que somos, no importa si es nuestro más grande deseo pedirle a un dios ser algo mejor ó diferente. Aceptate como eres y sé tu mismo, es la mejor medicina.
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